El dolor es un lenguaje que se debe entender, escuchar y
atender. Como lenguaje que es, intenta transmitir un hecho,
un conocimiento, una verdad. El dolor no está al servicio de
sí mismo, eso es sufrir. Y sufrir es una opción. El dolor
sirve a la salud, la preserva, la protege. ¿Porqué entonces
aguantamos o ignoramos el dolor?. ¿Porqué entonces usamos o
abusamos de analgésicos, los fármacos que intentan silenciar
este lenguaje? Puedo darme un golpe, hacerme daño, tomarme en
consecuencia un analgésico y luego otro y luego otro, hasta
que el dolor desaparezca. Puede dolerme la cabeza y tomarme
en consecuencia un analgésico y luego otro y luego otro,
hasta que el dolor desaparezca. Puede dolerme el estómago, la
espalda, la rodillla y tomarme un analgésico y luego otro y
luego otro, hasta que el dolor desaparezca. Puede incluso
dolerme la vida que llevo y tomarme otro analgésico, que en
su envoltorio, recibirá otro nombre, como fingiendo que se
trata de otra cosa, cuando en realidad, es dolor que se
filtra hacia el alma. A este otro analgésico, le llaman
antidepresivo o bien ansiolítico o anticonvulsivo o
antipsicotico o hipnótico. Y me tomo en consecuencia uno y
luego otro y luego otro hasta que el dolor desaparezca. Si el
dolor es un lenguaje, ¿qué intentaba decirnos el dolor por el
golpe que nos dimos, o el dolor de cabeza, o el dolor de
estómago o el de la espalda o el de la rodilla?. ¿Qué intenta
decirnos nuestra vida, la que nos duele, la que para vivirla
como la vivimos, necesitamos un analgésico llamado
antidepresivo, o ansiolítico, o hipnótico o antipsicótico o
anticonvulsivo?. Si abres la boca y cierras los ojos, sólo
tomarás una droga, que llaman fármaco. Un preparado químico,
evaluado por los mismos que lo fabrican, comercializan y
venden sus bondades al colectivo médico. ¿Ha calado tanto el
mensaje objetivo (ese que nos reduce a un mero objeto) de que
sólo somos un cuerpo (el objeto) que tiene dolores y
molestias que hay que eliminar para seguir funcionando
(produciendo) sin molestarnos a cuestionar ese
funcionamiento? Si pretendemos que los dolores desaparezcan
sin más, sin darnos cuenta, pretendiéndolo, desaparecemos
nosotrxs mismxs en el dolor.
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